
En respuesta al aumento de la violencia armada y criminalidad en la regiòn y basados en los principios y disposiciones del Tratado Marco de Seguridad Democràtica, los Gobiernos Centroamericanos, en aras de mejorar la seguridad ciudadana, han tomado una serie de medidas orientadas al control del tràfico de armas pequeñas y la reducciòn de la violencia armada, entre las cuales destaca el Programa Centroamericano de Control de Armas Pequeñas y Ligeras (CASAC), aprobado por la Comisiòn de Seguridad del Sistema de Integraciòn Centroamericano (SICA) en el mes de junio de 2003 y priorizado por los Jefes de Estado y de los Gobiernos de la Regiòn en su XXIV Cumbre celebrada en Belice el 19 de diciembre de 2003.El Programa CASAC es ejecutado por la Secretaria General del Sistema de Integraciòn Centroamericano (SG-SICA) bajo el asesoramiento y financiamiento del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
En cuanto a su implementaciòn, la SG-SICA ha conformado una Unidad Ejecutora Regional (UER) con amplia experiencia en el control de Armas Pequeñas y Ligeras (APL)situado en el marco de la prevenciòn y el desarrollo. Como garante y representante de las polìticas regionales en esta àrea, la UER se ocupa de la cuestiòn de prevenciòn de la violencia armada desde una perspectiva de desarrollo humano y fundamenta su apoyo a Gobiernos y sociedad civil con el fin de crear un entorno seguro que conlleve a un desarrollo sostenible.
El enfoque y los objetivos del CASAC apuntan a fortalecer los

mecanismos entre las instituciones para mejorar la seguridad humana a nivel nacional y regional a favor de una Centroamèrica màs segura, desarrollàndose en paz, libertad y democracia. En el marco del Programa de Acciòn 2001, la Declaraciòn de Ginebra sobre Violencia Armada y Desarrollo, y basàndose en la tesis de que la proliferaciòn de APL socava la capacidad de un paìs para garantizar la seguridad humana, el propòsito del presente Programa es promover el desarrollo sostenible mediante la reducciòn de la incidencia y potencialidad de la violencia armada, a travès de un marco regional para fortalecer el control de APL en Centroamèrica.
La estrategia general tambièn hace hincapiè en la importancia de acelerar el desarrollo humano y la seguridad humana como medio para lograr los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM).